Camino Sufi
Entrenamiento de un Derviche
La participación en una tariqa sufí se debe entender como si asistieras a una universidad en que el derviche dedica seriamente, tiempo y atención. El entrenamiento es integral, “holístico”, lo que significa que trata todos los aspectos de la vida del estudiante. También, el entrenamiento es completo en el sentido de que si el estudiante realmente se dedica a la tarea de desarrollar una relación con el Divino/a bajo la dirección del Sheij y sus califas, él o ella, con el tiempo logrará una transformación completa, si Dios quiere.
Se puede ver el entrenamiento de diferentes maneras. Lo más sencillo es decir que el entrenamiento es zahiri y batiri, externo e interno. Hay prácticas que afectan el estado interno del estudiante y prácticas que afectan el ser externo. Un ejemplo de uno de los más básicos e importantes ejercicios son las prácticas diarias o Wazifas. Esos son la repetición de los Nombres de Allah recitados por el Sheij que el estudiante debe hacer diariamente, su zikr personal. Un ejemplo de zahiri son ejercicios llamados movimientos sagrados que toman varias formas y actos rituales de Sharia como wudu, la limpieza ritual antes de orar.
Podemos categorizar el entrenamiento como de cuerpo, mente y espíritu o Sharia, Tariqa, Marifa y Haqqiqa. La forma polarizada de zahiri y batini toma un aspecto triunvirato cuando añadimos Dhati, la Esencia. Este tercer aspecto permite al derviche ver el aspecto unificado del interior y exterior, la luz y la oscuridad, el yin y yang, masculino y femenino.
La meta de entrenamiento es que el derviche establece una relación con el Divino/a que es constante, personal, amorosa y voluntaria. Todo lo que hablamos en el entrenamiento es sólo con esa finalidad, para ayudar al estudiante a lograr ese estado bendito






