En la creación de los cielos y de la tierra y en la sucesión de la noche y el día hay, ciertamente, signos para los dotados de intelecto y que recuerdan a Allah de pie, sentados o acostados, y que meditan en la creación de los cielos y de la tierra: “¡Señor! No has creado todo esto en vano ¡Gloria a Ti! ¡Presérvanos del castigo del Fuego!”. (Sagrado Corán 3:190-191)