Los niveles de la realidad
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Pidan, y se les darÁ…
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Conciencia – una batalla contra el Yo Bajo.
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La Tariqa SufÍ IslÁmica Qadiri-Rifai Ansariyya
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La mente-cuerpo
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La mente y nuestro mundo
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La Tariqa Sufí Islámica Qadiri-Rifai Ansariyya
Parece que el gran diluvio de la Biblia está para suceder de nuevo. En tiempos recientes hemos visto inundaciones en todas partes del mundo. Ahorita los huracanes están derrumbando las áreas de las costas de Estados Unidos, México y las islas del caribe. Miles de gente ha perdido la vida y miles más han perdidos sus hogares y todas sus pertenencias en esos, mas en una ola de terremotos en los últimos años.
¿Hicieron algo esas gentes para que Dios los ya castigado? No puede ser que todos fueron males merecidos para tal trato, ¿o si? Los escritos sagrados están lleno de causa y efecto – Dios castiga los “pecadores” con desastres dramáticos. Terremotos, plagas y hasta la gran inundación que destruyó a todos los seres vivos excepto Noé, algunos de su familia y unos animalitos. ¿El hombre enojó tanto a Dios? ¿Cada persona existente en ese periodo era pecador?
Te enfermas, te da gripa e interrumpe tu vida por unos días. ¿Qué hiciste mal? Te robaron tu carro. Se te ponchó una llanta. Cayó una tormenta de granizo que destruyó tu jardín. ¿Todos son castigos de Dios?
Obviamente que no a eso y a los afectados en lo anteriormente mencionado. No todos, ni la mayoría, de los afectados en desastres eran “pecadores” o malos. ¿Entonces?
Como no crees que la gripa es un castigo de Dios, tampoco son los desastres naturales. Son naturales. Es la naturaleza del mundo y la vida que experimentamos inconveniencias hasta interrupciones colosales. Todos sufrimos malos tiempos, pérdidas, calamidades y contratiempos de una infinidad de variedades. Algunos nunca se recuperan y otros siguen adelante como si nada.
¿Qué está pasando? Dios es Grande. ¿Por qué no hace que todo funcione perfectamente? ¡Aaa! ¿no ves? ¿Quién dijo que este mundo y vida iba a ser todo color de rosa? De hecho si lees tu Biblia o Corán verás que Dios dijo exactamente lo contrario – un lugar difícil con el hijo contra el padre y hermano contra hermano donde lo que ganamos es con el sudor de la frente, etc. Además de los desastres nos encontramos en un mundo de conflictos e injusticias. No debe ser una gran sorpresa si hubieras estudiado y pensado en las realidades de la existencia.
Como hemos dicho innumerables veces, este mundo es un escuela. Y, como todas las escuelas, la meta es graduarte y seguir a otro nivel.
Pero, eso no es la percepción de la mayoría. Antes que nada la percepción de la mayoría es no pensar o considerar nada – todo es automático. Y, lo que se ve es lo obvio, lo material. Ve algo y no es más que lo que ve. Algo pasa, reacciona. Y esa es la vida, punto final. ¿Eso es la vida – nacemos, comemos, trabajamos, procreamos, defecamos, buscamos diversión y morimos? Ya, no más.
Es por eso que Dios ha tenido que mandar profeta tras profeta y ha entrenado miles de maestros para repetir el mismo mensaje una y otra vez. Este mundo es nada más que la preparación para la etapa de nuestra vida que sigue. Si no haces el trabajo aquí para desarrollarte y evolucionar llegarás allí medio formado, incapacitado, ¿punto final?
Cada suceso que pasa en la vida tiene su lugar en un total, parte del tejido de una obra de arte divina. Todos tienen una multitud de significados en varios niveles de entendimiento. Tu carro se para en la carretera porque no pusiste aceite en un año – se acabó y el motor se paralizó. Causa y efecto. O, si hubieras llegado a tu destino algo hubiera pasado que te hubiera costado la vida – no era tu hora. Aun así debes checar el aceite en tu carro regularmente. Si hay una tragedia en que mucha gente muere le da igual a cada familia si su querido murió sólo o con otros mil. La única diferencia es que si mil personas mueren la historia aparece en la primera página del periódico.
Sentimos (o debemos sentir) compasión cuando sucede una tragedia. No para los muertos sino para los vivos y el dolor que van a sufrir. De todos modos es su destino y es para su bien – a largo plazo. Talvez debemos envidiarlos. Si ellos superan las dificultades correctamente la recompensa es enorme.
A largo plazo. ¿Qué quiere decir? A largo plazo no pertenece a esta vida. El largo plazo quiere decir el Más Allá – la continuación de nuestra vida. Los desastres naturales deben señalarnos la no-permanencia, la temporalidad, de esta vida. Debemos ver que no tenemos tanto control de las cosas como pensamos. Que somos totalmente dependientes.
Si Dios es grande porque no hace que las cosas anden perfectamente bien. ¿Según el concepto de quién? Todo sí camina bien y es perfectamente como debe de ser. Sólo que no tenemos la más mínima idea de que es bien para nosotros mismos. Todo lo que pasa es para nuestro bien – sólo que somos ignorantes.
Pero no debe ser así. Es decir, no necesariamente debemos ser ignorantes. La manera para aprender es dejar de reaccionar con el vientre – las emociones reaccionarias originadas del ser reaccionario (el nafs). Es interesante, hay gente que tiene opiniones acerca de todo. ¿De dónde vienen esas opiniones? Surgen del ego y el ser bajo. “¿Qué dices, que no puedo tener opiniones?” dices. El idioma es insuficiente para decirlo en unas pocas palabras. Las ideas son diferentes de las opiniones. Tienes ideas, quieres saber la verdad. Exprésate, debate, busca. Las opiniones basadas en reacciones negativas, orgullo o ego son diferentes. “En mi opinión...” Quieres decir, “Creo yo...” Esto es más cerca de “Quiero saber...” y es otra cosa. Debemos estar en un estado de vigilia, observando sin llegar a conclusiones muy rápidamente. Guarda tus opiniones e ideas por un rato. No te llenes con conclusiones fijas. Siempre debemos dejar espacio para el postre (digo yo). Los llenos no tienen espacio para más – están cerrados.
No se quita la ignorancia con opiniones – sólo con la verdad. ¿Dónde está la verdad? ¿No hemos dicho? Todo está dentro de nosotros mismos. Busca allí. ¿Cómo?
Regresamos a los desastres naturales. ¿Qué nos dicen? Que esta vida no es la meta. Que aquí todo está en un estado de cambio continuo y nosotros no somos los jefes. Cualquier cosa puede pasar en cualquier momento. La vida está dividida en dos partes: el destino – sobre el que no tenemos poder, y el libre albedrío – como tratamos con el destino (lo que está fuera de nuestro control).
Dios es Al-Adl, el Justo. Su naturaleza es ser justo. Todo que pasa en la vida es justo y correcto. Lo que hace el hombre puede ser injusto e incorrecto. Pero visto de un nivel más alto, son no más interacciones entre fuerzas opuestas. Nuestro desarrollo interior, la evolución de nuestra alma, depende de como reaccionamos en cualquier situación.
Si rechazamos las reacciones del nafs, coloquémonos en el corazón, con el tiempo, nuestras “opiniones” coincidirán con la verdad de Dios. Saber es mejor que opinar.
El Profeta del Islam dijo, “Actúa en éste mundo como si fueras un viajero, sólo estás aquí de paso”. Otro sabio dijo, “Viaja con poco equipaje y llegarás más rápido”.
continuará






